viernes, 28 de agosto de 2015

DENALI NATIONAL PARK. Los lugares salvajes no permanecen salvajes por accidente.

DENALI NATIONAL PARK - ALASKA

Charles Sheldon tuvo un sueño. De pie, subido en un risco en Kantishna Hill, en enero de 1908, sacó sus prismáticos, mas importantes para él que su rifle de caza, y miró a su alrededor. Sus ojos se deleitaron con lo que veía y su pensamiento imaginó que un día todo  aquello podría ser el primer parque nacional, el Yellowstone de Alaska, preservado y protegido por una razón por encima de las demás: para celebrar una expresión de libertad, para guardar un lugar así,  que quizá un día nos salve. 
Estudió una vasta extensión de tierras, cubiertas por un sinfín  de montañas y glaciares, olas de tundra , un paisaje sin igual, amplio, intacto, de inviernos blancos, .que corta la respiración, por sus épicas dimensiones: lo que  era antes América.


Charles Alexander Sheldon


Un ejemplo de gran ambición. Mas que un sueño, era una luz de idealismo, una visión.
¿Podría Sheldon hacerlo? ¿Podría una persona , con la ayuda de un pequeño comité de amigos y colegas hacer campaña para la creación de un parque nacional?
Thomas Jefferson  dijo que se tardaría 1000 años en civilizar la nación y construir ciudades en la costa del Pacífico como lo habían hecho en el Atlántico. Le  llevó 50 años. El llamado "mito de sobreabundancia", por el que nunca nos quedaríamos sin peces, sin bisontes y osos, y tantas otras cosas, se convirtió rápidamente precisamente eso: un mito.
Sheldon decidió dedicarse el mismo a la conservación con el beneplácito del presidente Theodore Roosevelt, que había viajado a Alaska cuando este  joven territorio no tenia carreteras y solo 30.000 personas de población (menos del 5% de lo que tiene hoy) y encontró un camino a las montañas.



Mount McKinley

En el sur de este territorio se levanta un macizo granítico de hielo que los mineros del oro en Kantishna y Fairbanks llamaron el Monte McKinley, pero que Sheldon llamó simplemente "la montaña" o Denali, el nombre que en idioma athabascan que significa "el alto".
Sin duda, una montaña como aquella podria cuidar de si misma, siendo la mas grande de America del Norte.
Pero...¿ y los magníficos animales salvajes que lo habitan, los osos grizzlies, caribúes, lobos, alces, ovejas Dall, y otros que se mueven sobre esa tierra desde tiempos inmemoriales?


Oso Grizzlie
Caribou











Oveja de Dall
Ademas de una fauna rica y diversa, en el parque se encuentran mas de 450 clases de especies florales. La mayor extensión del parque está cubierta por tundra debido a las condiciones minerales del terreno. Los árboles como las piceas o los sauces no consiguen su pleno desarrollo, sin embargo un manto multicolor viste las llanuras en primavera y verano. Bayas como el arandano o las cerezas de bisonte constituyen el alimento preferido de los osos, pero tambien se aprecian un gran numero de otras especies como la vara de oro, el epilobio, el lupin, la scilla o la genciana.


Lupin


Vara de Oro


Arándano


Epilobio


Scilla
















Los cazadores comenzaron a llegar al país con el objetivo de matar animales para alimentar a los mineros del oro y los trabajadores ferroviarios. Tenía que parar esa masacre. Sheldon pasó diez meses en la región de Denali, y a continuación, se dirigió de nuevo al este con un propósito: Hacer un sueño salvaje realidad.
En los lobos no se encontraba el mal. Eran depredadores que ayudaban a mantener poblaciones saludables de otras especies que eran su presa, matando a los ejemplares viejos, enfermo o heridos. Los lobos, de hecho, eran beneficiosos. Su presencia hacía que las otras especies que le rodeaban fueran mas fuertes, más saludable, más ágiles y permanecieran alerta.


Esta fue una herejía en la década de 1930, cuando los libros, películas y leyendas demonizaban el lobo, el perro salvaje que hace miles de años se había negado a nuestro entrenamiento a nuestra obediencia, manteniéndose todavía como nuestra sombra de cuatro patas, un fantasma del cazador que solía ser.
Un biólogo de vida salvaje que había estudiado a los coyotes en Yellowstone, Adolph Murie encontró su inspiración cuando vino al norte, al Mount McKinley National Park.



Adolph Murie

Esta vez el sueño se hizo realidad. Una ley firmada en 1917 por el presidente Woodrow Wilson después de casi 10 años de campaña de Sheldon y otros activistas.
Aquí se creo un cuento de "Erase una vez..." , un cuento sobre la vida salvaje en Alaska, un parque para proteger a los animales salvajes, cuidando el lugar donde vivían, el primer parque nacional legislado después de la creación del Servicio de Parques Nacionales en agosto de 1916.
El mundo estaba cambiando y Murie quería ser parte del cambio. Ecología y vida salvaje estaban empezando a encontrar su camino en el vocabulario americano. La naturaleza no era la propiedad privada de unos pocos, sino de la comunidad a la que pertenecían.
Para la gente civilizada es necesaria la naturaleza, grande, misteriosa, salvaje, un lugar donde encontrarse, perderse y encontrarse de nuevo. Para escribir de nuevo las definiciones de progreso y riqueza, y recordar lo que significa estar verdaderamente vivo.



Durante tres años, de 1939 a 1941, Murie vivió con su familia en una cabaña en el East Fork de Toklat River, en el corazón del parque, estudiando a las ovejas Dall, los caribus y los lobos. 
A veces su joven hija se unió a él en la tundra, prismáticos en mano, como Charles Sheldon, para ver jugar a los cachorros de lobo cerca de su guarida.
Una única carretera de 90 millas (145 km) fue construida a través del parque. Al principio el tráfico era ligero, pero aumentó de manera constante hasta que fue necesaria la construcción en 1972 de una autopista entre Anchorage y Fairbanks.
La gente venia a ver esa "tierra de erase una vez", la América que  había existido.
A pesar de ser grande, el parque no era  lo suficientemente grande. Murie y los demás buscaban una protección ecológica integral, por lo que hicieron campaña a la espera de un presidente que le importase la conservación de la naturaleza como anteriormente a  Theodore Roosevelt y Woodrow Wilson. Les llevó 40 años.
En diciembre de 1980, a pocas, semanas de finalizar su mandato, el presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, firmó una ley que estableció más de 100 millones de acres de nuevos parques nacionales, reservas y refugios de vida salvaje en Alaska.
El Mount McKinley National Park fue ampliado de dos millones de acres a seis millones (809.300 Ha a 2.428.000 Ha), convirtiéndose en el Denali National Park, aumentando sus límites hasta abarcar todas las cuencas hidrográficas y poblaciones que constituyen la vida salvaje.


Mapa Denali National Park

En la actualidad, cientos de miles de visitantes recorren cada verano, en los autobuses del parque,  la única carretera que lo atraviesa. Este sistema de autobús (están prohibidos los vehículos particulares) reduce el tráfico y elimina alteraciones en la carretera para que así se pueda ver mejor el paisaje y los animales en su estado natural. Ver un lobo solitario o un oso, increíblemente cerca, no tiene precio.
Todo el mundo va tranquilo, disparando con sus cámaras a una madre grizzly y sus cachorros que comen arándanos a sólo 20 metros de distancia.



Esto ha permitido que el territorio se mantenga intacto y no pueda dar lugar a su deterioro. Queremos que se conserve así e incluso mas enriquecido a lo largo de muchas generaciones. No sólo nos preocupamos del lugar, lo defendimos y todavía lo hacemos.
Siempre habrá un buen argumento económico para denostar la existencia de los parques. Es necesario volver a definir  lo que es una buena economía. Los parques nacionales no ocurren por accidente. estén establecidos, y se conservan, por una gran fuerza de carácter de muchas personas, con un comportamiento heroico a veces, a menudo dificil y francamente duro. Esta es la servidumbre.
Pero aún hay mucho que hacer: Los lobos siguen siendo disparados y atrapados habitualmente en Alaska, cerca del Denali. El cambio climático hace que el aire, cada vez más caliente, derrita el suelo helado y el  hábitat de muchos animales desaparece. Cada año miles de personas quieren escalar "el alto" o volar alrededor. Personas dedicadas a preservar el parque tienen que afrontar el reto de salvar la esencia salvaje y el carácter de Denali: Un Charles Hendon aquí, un Adolph Murie allí. Unos ciudadanos comprometidos son los que pueden lograr un gran cambio , pensando en el bien común. Siempre funciona de esa manera. Ahora es tu turno.

Texto: Traducción del folleto oficial del Denali National Park

PD. Con motivo de la visita del presidente Obama a Alaska para alertar de los peligros del cambio climático, desde hoy 31.8.2015 el Mount McKinley pasa a llamarse oficialmente Denali, el mismo nombre del parque nacional donde está situado y que en lengua athabascan significa "El Grande". La denominacion que hacía referencia al que seria 25º presidente de los Estados Unidos, Willian McKinley data de 1896, cuando los buscadores de oro abundaban en Alaska y uno de ellos, Willian Dickey, decidió dar nombre a la montaña que las tribus americanas conocían como Denali. 
Este ha sido el principal motivo por el que la administración Obama, por medio de su secretaria de Interior, Sally Jewell, invocando una ley de 1947, ha usado su autoridad legal para oficializar el cambio de denominación, a pesar de la oposición del estado de Ohio, de donde era originario MCKinley.



Moneda de 25 centavos de dolar

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